The following two tabs change content below.

Andres Gelvez

Arraigado al fútbol desde que tengo memoria. Escribiendo para Sport Ball.

Entradas recientes de Andres Gelvez (ver todas)

Se hacen llamar los “santos” pero han cometido una serie de pecados en la presente campaña de Premier League. Pecados que los tienen muy próximos a descender a la segunda división del fútbol inglés, luego de seis temporadas en la élite de este mismo. Hablamos del Southampton.

Alex McArthy y Jack Stephens después de la derrota del Southampton ante el West Ham.

Alex McCarthy y Jack Stephens después de la derrota del Southampton ante el West Ham. premierleague.com

La temporada del Southampton es sorpresivamente mala, porque si algo se ha ganado el equipo de St. Mary’s Stadium es ser un habitual en la Premier, llamado a matar gigantes manteniéndose en posiciones de mitad-alta en la tabla de clasificación. Desde que volvió a la Premier League para la temporada 2012/13 sin el mayor escándalo, los ‘saints’ han sabido mantenerse con postura a las exigencias que abarca el formar parte de una liga tan importante y llamativa como la inglesa. Incluso han logrado llegar a instancias definitivas en las copas locales. La temporada pasada jugaron la gran final de la Copa de la Liga ante el todopoderoso Manchester United. Por ello es tan descabellado pensar que con el pasar de las jornadas se empieza a ver como una realidad un hipotético descenso a Championship del equipo que viste de rojo y blanco.

Las malas decisiones del Southampton

Mauricio Pellegrino llegó al banco de los ‘saints’ el verano pasado para dirigir al Southampton, firmando por tres años luego de su paso por España en el Deportivo Alavés. No fue la mejor decisión para el estratega argentino y mucho menos un acierto de la directiva, su historia dentro del club ha sido tan corta como mala. Con solo cinco victorias en treinta partidos en su primera temporada al mando de estos santos y ubicados por un solo puesto encima del descenso, Pellegrino dijo adiós al Southampton recortando los tres años que estipulaba su contrato a tan solo nueve meses. En busca, un tanto desesperada, de un nuevo entrenador que pudiera alejar al equipo del descenso, sacarlo del problema en que está metido la directiva falló otra vez.

Mark Hughes abandonó al Stoke City en una situación parecida en la que se encuentra el Southampton en estos momentos pero peor, éste si los dejó de lleno en el descenso en una bochornosa décimo octava posición de la cual intenta salir para seguir siendo equipo de Premier League de la mano de Paul Lambert. Pues a la gente del Southampton apuesta por hacer experimentos muy arriesgados a esta altura de la temporada, le importó muy poco lo que hizo el galés en Stoke y se lo trajo al St Mary’s Stadium para reivindicar su trabajo y así mismo el los ‘saints’. ¿He dicho reivindicar su trabajo? Pues vaya que lo ha hecho, desde su llegada ya lleva dos derrotas encajando de a tres goles por partido, el funcionamiento del equipo sigue sin dar nuevos aires y como era esperado cayó en zona de descenso junto con el Stoke City y West Brom.

Rendimiento y funcionamiento del Southampton

En el fútbol muchas veces hablamos que no siempre los resultados son el reflejo de lo que muestra un equipo en el campo de juego, bueno pues este no es el caso. En la jornada 31, ya con Hughes al mando, El Southampton visitaba el Estadio Olímpico de Londres para enfrentar al West Ham, un equipo lleno de altas y bajas (más las segundas que las primeras) en toda la temporada, para ese entonces ambos equipos estaban juntos en la tabla de posiciones, los locales en el puesto dieciséis con 30 puntos, el visitante en la casilla diecisiete con 28 unidades, ambos venían de caer por tres goles, a los ‘hammers’ su afición le invadió el campo como protesta, los ‘saints’ se quedaban sin técnico. El partido era clave para las aspiraciones de salvación de ambas escuadras y ninguno se hacía con el rol de favorito, en la previa se palpita un duelo apasionante y con mucha incertidumbre.

Todo acabó en la primera parte. Con una línea defensiva formada por cuatro jugadores (Soares, Stephens. Hoedt y Bertrand), dos contenciones, Lemina y a su lado Hojbjerg y dos extremos por cada banda, Tadic por derecha y Redmon por izquierda más Charlie Austin y Gabbiadini en punta saltó a la cancha el Southampton (4-4-2). Para estos muchachos el tan importante juego posicional no les ha entrado a la cabeza, si bien el ocupar puestos no tan habituales para algunos jugadores en ciertos tramites de partido es necesario por “x” o “y” circunstancia, debe haber una forma estratégica a la hora de replegarse cuando el contrario arma una contra y te coge mal parado, pero este equipo no la tiene, las pérdidas de balón ocasionan estas mismas contras, como las conocemos en el mundo del fútbol, la incapacidad del Southampton para darle terminación a sus avances en ataque terminan en, primeramente, contragolpes en los que equipos que tengan jugadores veloces en punta puedan terminar marcando a tu portería y en tornar mucho más complicado el hecho de marcar un gol para poner los partidos un poco a tu favor. Hay que tener solidez defensiva y esto me lleva a cuestionarme ¿Qué tanto ha sentido el Southampton la baja de Virjil Van Dijk? Y mi respuesta es mucha, para nadie es un secreto que el holandés destacó y se convirtió en el mejor defensor de la Premier la temporada pasada, de ahí el hecho que su nombre fue buscado por grandes potencias y que terminara aterrizando en Liverpool para jugar en Anfield por una cifra récord, la pasividad de Stephens a la hora de marcar, de ganar un juego aéreo en tu portería, donde (se supone) debes ser dueño y lo fácil que le ganan la espalda a los volantes de contención y seguidamente a los defensores acaban por reflejar el rendimiento del equipo.

Es clave el juego frente al West Ham, por lo que representaba y porque en este mismo se evidencia claramente algunas de las debilidades de estos santos pecadores, 45 minutos fueron suficientes para que los dirigidos por Moyes tomaran el martillo y empezaran a martillar las flaquezas del Southampton, que acabaron perdiendo el juego por 3-0.

Calendario complicado para el Southampton

Si su juego no le favorece, el calendario que le queda por cumplir no es para nada alentador, tendrá que enfrentar a Chelsea y Manchester City, visitar el King Power Stadium y Goodinson Park para enfrentar a Leicester City y Everton, respectivamente. Además de otra salida al Liberty Stadium para ponerle cara a un Swansea que de la mano de Carvalhal tomó nuevos aires estando ya en puestos de descenso.

Además de tener que enfrentar a Chelsea por la semifinal de la FA Cup, partido que no sé si tome como una motivación para poder conseguir algo en tan oscuro panorama o termine por complicarlo aún más en la liga y sus aspiraciones de salvación por aquello de la carga de partidos.