Touré y Nasri pintan un cuadro llamado Guardiola

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Jose Luis Guerrero

16 años. Loco del fútbol y amante de la escritura. Sumando en este proyecto con muchísima ilusión.

Hace unos meses comenté sobre el valor de las cribas de Pep Guardiola, y poco a poco me voy dando cuenta de que, ni es tan buen entrenador, ni sus descartes tienen por qué salir bien. Ejemplo de ello ha sido hoy el caso de Yayá Touré, que, tras venir de vacaciones bajo de forma y con problemas con Guardiola de su etapa ‘culé’, empezó a ver habitualmente los partidos desde fuera del campo y no ha vuelto a jugar hasta hoy.

Guardiola, arrastró problemas con Touré de su etapa en el FC Barcelona y ahora han vuelto.

Guardiola, arrastró problemas con Touré de su etapa en el FC Barcelona. Google

El costa-marfileño, con dos goles, ha sacado las castañas del fuego en el 89′ a un City muy flojo, poco parecido al imbatible de las primeras jornadas. Más bien se puede decir que hemos visto a la versión de Champions League, la cual ladra mucho pero muerde poco.

Pero no solo Touré me hizo empezar a pensar sobre la labor del español, porque, aunque yo ya sabía que Guardiola era un entrenador muy metido en las vidas personales de sus futbolistas, lo que escuché esta última semana sobre sus prohibiciones (no mantener relaciones sexuales antes de medianoche de la noche cuando hay partido) y las expresiones con las que se refería a Nasri (“tu fútbol es un desperdicio”), me dejaron boquiabierto. Y ya, con lo de hoy, me queda claro que, ni por echar a jugadores del equipo (aunque no tengan sitio) ni por llevar marcada la vida de los jugadores, no eres mejor entrenador. Con todo, el jugador llega a afirmar incluso que le ayudó, que aprendió cosas y que “se vio seducido por Sampaoli por tener cosas de Guardiola”.

Guardiola da indicaciones a Samir Nasri, que luego fue uno de sus descartes.

Guardiola da indicaciones a Samir Nasri, que luego fue uno de sus descartes. Google

Un buen entrenador debe ganar y mantener contento a los jugadores, que, al fin y al cabo, son los que le llevan hacia el éxito. Sin embargo, solo ha ganado en el FC Barcelona y en el Bayern Múnich (aunque en éste último no ganó todo lo esperado, ya que la diferencia entre los demás equipos era abismal), y en cada aventura como entrenador se ha llevado casi tantos enemigos como amigos, algo muy difícil cuando tratas con tantos jugadores.

En resumen, no digo que Guardiola no siga pareciéndome buen entrenador, sino que ahora me doy cuenta de que algo falla en él, y es que el cuadro que había en mi cabeza, en el que se ve a alguien que hace lo que hace con razones y, generalmente, tiene razón, se está despintando y se está convirtiendo en otro muy distinto, en el que se ve a alguien egoísta, sin valores deportivos y sin valores como persona, además, por si fueran pocas razones para hacerle cambiar, ni siquiera consigue los resultados esperados con respecto a sus aspiraciones.

Guardiola vivió momentos muy dulzes como futbolista, especialmente en el FC Barcelona.

Guardiola vivió unos momentos muy dulce como futbolista. Google

Lo mejor sería que anduviese calladito estos días y que pensara un poco más como ex futbolista que como entrenador, porque creo que ha olvidado su etapa como futbolista y ha querido centrarse más en ser ese entrenador que nunca habría querido ni él mismo.