Tyson Chandler, los Lakers y la lucha del Pívot vs Smallball

Es obvio que Tyson Chandler no es el dominador de las finales de 2011 con los Mavericks. Aún así, es una incorporación que ha encajado muy bien en la rotación angelina.

¿Small-ball continuo o un recurso?

Desde que Golden State creó su quinteto de la muerte en las finales de 2015 frente a los Cavs (Curry-Thompson-Barnes-Iguodala-Green) y, posteriormente, creando una versión más mortífera cambiando a Durant por Barnes, muchos equipos han intentado replicarlo para poder hacerles frente.

El plan de los Lakers este verano estaba claro. Ficharon jugadores capaces de crearse su propio tiro y que fueran buenos defensores de perímetro, con capacidad para cambiar en los bloqueos y así poder jugar sin cinco puro. En los 10 primeros partidos se notó mucho la ausencia de McGee en pista. Cuando Lebron y, sobre todo, Kuzma jugaban como 5 la sangría en el rebote hacía que los Lakers concedieran muchísimas segundas oportunidades y su defensa bajo el aro era inexistente.

Diferencias entre el modelo de Lakers y Warriors

Pero entonces, ¿qué falla respecto a los Warriors? La respuesta es el tiempo. Los Warriors utilizan su quinteto de la muerte en espacios muy cortos de tiempo. Ahí implementan un ritmo infernal provocando grandes parciales a su favor. Steve Kerr utiliza este arma en momentos muy puntuales.

Los Lakers lo utilizan como norma; son previsibles. Por ejemplo, hasta el 4º partido frente a los Pelicans en las semifinales de conferencia de los pasados playoffs, Kerr no puso a su quinteto infernal de inicio. Los Rockets, los cuales los tuvieron contra las cuerdas, jugaban sin Capela en períodos muy cortos de tiempo, buscando igualar el ritmo de los Warriors con jugadores multiposicional (Ariza, Tucker, Mbah a Moute…) capaces de hacer una defensa asfixiante a este quinteto infernal y conseguir neutralizarlo (si es que eso es posible).

Por último mencionar el factor Green. Ni Kuzma, ni LeBron ni Ingram pueden abarcar lo que abarca Green en defensa, capaz de defender tanto al base rival como al pívot y al mismo tiempo cerrar el rebote. Por algo ha sido defensor del año hace dos temporadas.

Tyson Chandler, un fichaje decisivo

Volviendo al caso Chandler, el pívot está siendo decisivo para la mejora defensiva de los Lakers. Tras su incorporación, han dejando por debajo de los 100 puntos a equipos como los Heat o los Kings. Algo impensable antes de su llegada. Además, resultó decisivo en finales igualados contra Wolves o Hawks. Mientras el núcleo joven progresa y demuestra quién es válido para aspirar al título, los veteranos suman victorias al casillero.

Deja un comentario