Un Athletic que no es, ni sabe qué quiere ser

¿Hacia dónde va este Athletic Club? Esa es la pregunta que nos hacemos muchos athleticzales. Temporada llena de altibajos salvada por una final de Copa que aún no tiene fecha. El Athletic de Garitano no trasmite prácticamente nada. Equipo sin un claro patrón de juego edificado sobre un nivel defensivo notable, pero que carece de argumentos en el apartado ofensivo.

Garitano rara vez dio con una tecla bien sonante y la tónica ha sido desafinar cuando el equipo debería estar mejor entonado. Pero el bueno de Garitano no es el único al que achacar una temporada mediocre, insisto, salvada por la final de Copa. La dirección deportiva tiene mucha culpa de lo que se ha visto en la cancha y fuera de ella. Especialmente en el trato, despedidas, de jugadores como Susaeta, San José o Beñat.

Objetivo Europa, premio la nada

El Athletic arrancó la temporada con un objetivo, volver a Europa. No sólo no lo consiguió sino que el final de la misma ha sido tan indigerible como una película de Serie B italiana. El comienzo no fue malo, victoria ante el FC Barcelona y liderato en la sexta jornada. A partir de ahí comenzaron los altibajos, pero el Athletic llegó a diciembre en buena disposición para seguir peleando competición europea.

¿Qué pasó después? Las pocas ideas que había ya fueron aprendidas por los rivales. El Athletic se sostuvo, más que nunca, en su defensa, pero eso no fue suficiente. Otro punto fue la Copa, los de Bilbao empezaron a centrarse en una competición donde los resultados milagro estuvieron a la orden del día. Vino la pandemia, el parón y la final de Copa se pospuso. El Athletic se quedaba sin Europa.

Garitano y su corto libreto

Ver jugar a este Athletic es de valientes. El equipo transmite poco o nada, muy resultadista, pero los resultados no llegaron. Garitano apenas varió su esquema durante la temporada. A su ya clásico 4-2-3-1 le añadió, por la urgencia futbolística, un esquema con tres defensas que no duró mucho en sus planteamientos.

Gaizka Garitano Athletic Club

El Athletic era, y es, predecible y eso sus rivales lo sabían. Para el rival era fácil contrarrestar a este Athletic, el cual, si no estaba al 100% física y mentalmente, se diluía como un azucarillo. Sin embargo, al Athletic se le hacía difícil contrarrestar al rival porque su juego se basa de una solidez defensiva que necesita la perfección de todos sus actores para que ello dé sus frutos, y ese es el problema.

Ofensivamente, el Athletic es el decimotercer equipo con más goles, anotados, y misma posición en tiros al arco. Son solo dos de los muchos datos, negativos, a los que se puede acudir para demostrar que este equipo, ofensivamente, dice poco o nada. Y aquí Gaizka Garitano tiene su parte de culpa.

Difícil entender decisiones como las de jugar con Muniain en banda o colocar a Sancet en la media punta. El primero rinde mucho mejor por el centro y el segundo en posiciones más retrasadas. Qué decir de usar a Iñaki Williams, un jugador que necesita el espacio para ser diferencial, de nueve y jugarle como si fuese Aritz Aduriz. Esto último Garitano lo corrigió, colocando a Raúl García de nueve, pero ya llegó tarde dicha decisión.

La importancia de confeccionar una buena plantilla

El Athletic erró en su planificación para esta temporada. Si ya la pasada vimos a un Athletic falto de jugadores diferenciales, en esta con prácticamente el mismo equipo, y con algunos de los destacados ya entrados en edad, las cosas difícilmente iban a cambiar. Si a esto unimos lo poco, o nada, que fueron usados los cachorros, nos queda un Athletic con lagunas.

Hace dos veranos, el Athletic se dio cuenta de que debía dar un golpe en la mesa, en el mercado. Llegaron, entre algún otro, Yuri Berchiche, Ander Capa y Dani García. El verano anterior, a ese, llegó Íñigo Martínez y hoy en día los cuatro son jugadores importantísimos para este Athletic. ¿Qué quiere decir esto? Que el Athletic no debe tener miedo por acudir al mercado.

Jugadores y plantilla del Athletic de Bilbao 2019-2020 - Dani García

Este Athletic está falto de calidad-jugadores en diferentes posiciones y a la espera de una buena remesa, desde Lezama y siendo ambas cosas compatibles, el club no debe desechar la opción de acudir al mercado.

Hay dos nombres que darían ese salto, e inyección, que necesita este Athletic: Javi Martínez y Alex Berenguer. El primero, a sus 31 años, ha perdido protagonismo en el Bayern y el hecho de que termine contrato en un año lo hace más barato y apetecible. Alex Berenguer ha crecido notablemente en el Torino. Jugador de 25 años, polifuncional que sería titular en este Athletic.

Hoja de ruta para el Athletic 20-21

Los mencionados son jugadores factibles y que sumarían, mucho, a este Athletic. Pero en casa también hay mimbres. El problema es saber qué plan tiene Garitano, y el club, para ellos.

Portería

Iago Herrerín debería salir del equipo, él mismo lo ha pedido, y dar paso a Jokin Ezkieta. Ezkieta ha tenido una buena temporada en el Bilbao Athletic y debería ser el segundo tras Unai Simón. La cuestión es que se debería tener un plan para él, no simplemente dejarlo como arquero de la Copa. Una buena idea sería hacer lo que hizo Valverde con Kepa e Iraizoz, rotarlos hasta en Liga.

Defensa

Urgen recambios para Berchiche y Capa. He ahí Imanol García de Albéniz y Jesús Areso. Lateral zurdo y diestro, respectivamente, han jugado bien a las órdenes de Joseba Etxeberría. Andoni López, 24 años y de vuelta tras su cesión en el Elche, también podría ser un recambio para el lateral zurdo. ¿Están totalmente preparados? Probablemente no pero es cuestión de prepararlos, ensayo y error. Daniel Vivian debería partir como cuarto central del equipo.

Jugadores y plantilla del Athletic de Bilbao 2019-2020 - Íñigo Martínez

Centrocampistas

¿Qué le están haciendo a Oihan Sancet? Buena pregunta. Un chico al que se obcecan haciéndole jugar en la media punta cuando probablemente rinda mejor en un punto más atrasado. Él y Unai Vencedor deben tener más protagonismo desde ya. Savia, y calidad, nueva para un centro del campo falto de ella. Unai López debe ser un ejemplo para ambos, pese a que te lleven mal sé persistente y lo bueno llegará.

Delanteros

Un ejemplo de cómo no llevar a un atacante debería ser Asier Villalibre o Gaizka Larrazabal. El primero hace rato que debió tener la chance como nueve titular, más si cabe con la baja de Aduriz, sobre todo por la idea de Gaizka Garitano. El segundo es un chico que necesita una cesión como el comer. Ejemplos de cómo no hacer, con ellos, las cosas.

Jon Morcillo, a día de hoy y para ya, debería estar camino del primer equipo tras su renovación. A sus 21 años ha destacado en el filial, 10 goles y 8 asistencias. Un extremo zurdo, muy vertical con tendencia a irse al centro. Tiene una buena lectura de espacios y juego sin balón, sí todo lo que necesita el actual Athletic. Un pequeño diamante al que pulir bien.

Potenciar lo que ya se tiene

Este Athletic tiene mimbres a los que sacar mucho provecho. Indispensable que Gaizka Garitano evolucione su libreto para potenciar jugadores que aún pueden dar más de sí mismos. Está claro que su idea se basa en una defensa cuasi inexpugnable, pero con eso, hoy en día, no basta. Ampliar el abanico ofensivo es una de las tareas que tendrá Gaizka Garitano de cara a la próxima temporada. Este Athletic ya no tiene a Aduriz y debe empezar a jugar desde esa idea. Sí, está Raúl García, pero este equipo tiene más, mucho más, para jugar mejor entre líneas o enlazando jugadas.

Encontrar acomodo para jugadores, tan claves, como Muniain o Iñaki Williams se antoja necesario. Con laterales tan profundos como son Berchiche y Capa, el Athletic debe utilizar la apertura de cancha para mover a sus mejores hombres entre líneas-espacios y ahí jugadores como Iker o Iñaki se mueven como pez en el agua. Con esa idea, los extremos podrían tener más opciones ante sí: ya sea dejarse doblar por el lateral y esperar la jugada por detrás de ellos o hacer diagonal hacia dentro para crear superioridades ante la defensa rival. Esto poco o nada se ha visto bajo la batuta de Garitano.

Jugadores y plantilla del Athletic de Bilbao 2019-2020 - Iñaki Williams

Otro punto es potenciar el dúo Unai López-Dani García. Perfectamente pueden cuajar el uno con el otro, pero para ello debes ponerlos en el contexto indicado. Dar más peso, ofensivo y del equipo, a Unai López podría hacerle dar uno u dos pasos adelante en su carrera. Sancet o Vencedor también son jugadores perfectamente factibles para quehaceres de creación, donde el Athletic deja mucho que desear. En definitiva, no se debe esperar jugar como el Barcelona de Pep Guardiola, pero sí hay potencial para dejar de ser tan predecibles en facetas ofensivas.

Dirección: sin rumbo

La idea que debe tener el Athletic es clara. La mezcla de juventud con veteranía es algo que siempre funciona. El problema es cuando antepones una veteranía que no da ya más de si ante una juventud inexperta con necesidad de ello mismo, experiencia. También es un problema cuando no sabes qué dirección tomar.

¿Por qué se ha apostado por Gaizka Garitano? ¿Simplemente porque era el entrenador del filial? Se ha visto que es un entrenador ciertamente limitado, aunque no disponga ante si todos los mimbres que pudiera querer. No sabemos qué pretende, como equipo, ni cómo quiere edificar el mismo.

He aquí donde entra una directiva más pendiente del «bienquedismo» que de trabajar con una línea clara de a dónde quieren llevar a este Athletic. Dejando de lado el sin fin de promesas electorales incumplidas, han deconstruido lo previamente edificado por el anterior proyecto. Charlatanería ante los medios, pero poca productividad de puertas hacia dentro.

Por no hablar del trato mostrado a jugadores como Beñat, San José, Susaeta o el propio Aduriz. Despedidas frías, incluso anunciadas antes por los propios jugadores, carentes de emoción y principios, todo lo que no es el Athletic. Incluso de trato a jugadores que aún pertenecen al equipo, como Unai Núñez, ninguneado por un director deportivo, Rafa Alkorta, más preocupado por decir que es madridista que por trabajar por y para el Athletic.

Aduriz: inicios, equipos y repaso a su trayectoria y estadísticas

La tesitura no es fácil porque los encargados de dirigir a este Athletic parecen no saber dónde está el norte. Y mientras tanto, un proyecto que da perfectamente, en lo económico y deportivo, para pelear cada temporada por jugar competiciones europeas, tiene que conformarse con la mediocridad en la mitad de la tabla. Eso sí, aún queda esa atípica final de Copa, el último clavo del ataúd o la inyección de epinefrina para revivir al león.

4 comentarios en “Un Athletic que no es, ni sabe qué quiere ser”

    • Quizás no he sido todo lo objetivo que pudiera ser. Dicho esto, Elizegi ha incumplido un sin fin de promesas electorales y ha hecho declaraciones que dejan mucho que desear para un presidente del Athletic Club. Vayamos a Rafa Alkorta, un tipo que soltó un «es demasiado dinero» respecto a pagar 30M por Unai Núñez. Si nos atenemos a su última rueda de prensa… Un director deportivo de un club que no sabe qué duración de contrato tiene sus jugadores, ni qué jugadores del filial harán la pretemporada con el primer equipo. Tuvo que preguntar al jefe de prensa cosas que debería saber el propio director deportivo ¡porque es su trabajo! Cuando fue preguntado sobre qué podrían dar los chicos del filial, respecto a aportación, cualidades y demás, soltó un «alegrías». Y bueno, ya si entramos en el trato mostrado a los Beñat, San José y compañía tenemos hasta navidades. Y todo esto, fuera de lo deportivo porque en lo deportivo se ha instaurado un conformismo y un «this is fine» impropio del Athletic.

      Responder
  1. ¡Vaya! ¡Qué pesimista! ¡Cuánto morro fino hay en el fútbol! No creo que la temporada del Athletic sea tan mala como piensas. Te lo dice un celtista, que con una plantilla de una calidad diría que similar (y un jugador más diferencial en ataque que cualquiera del Athletic) ha estado hasta la última jornada con el agua al cuello. Pero para el Athletic pelear por puestos europeos hasta las últimas jornadas y jugar una final de Copa en mi opinión no se puede catalogar como mala temporada. Con respecto al juego, es verdad que se basa en ser defensivamente firme, pero yo le he visto buenos partidos al Athletic en lo que se refiere a la presión y el ataque (por ejemplo en Mestalla). También te digo que creo que al Athletic le hace falta un delantero joven con gol que le dé más mordiente arriba, pero me temo que eso solo puede salir de Lezama y requerirá su tiempo. Me parece que ser de un equipo a menudo implica necesariamente ser demasiado ambicioso con el, nunca estar conforme con su rendimiento y elevar un punto de más el listón de la crítica. Es natural.

    Responder
  2. Hola, ¿has jugado alguna vez a fútbol en algún equipo federado o has ejercido de entrenador? Porque esas lecciones y críticas futbolísticas hacia lo conveniente en el Athletic por tu parte me parece que en ciertos puntos dejan mucho que desear.
    Que el Athletic luche a falta de dos partidos por Europa y juegue una final de Copa ya me parece un logro bastante destacable. Sólo con que tires de historia verás que en los últimos tiempos no ha sido muy habitual.
    Respecto al juego, un equipo sólido se construye desde la base, que es la defensa, y en este caso la fortaleza del equipo radica ahí, luego viene dotar al equipo de mayor fluidez ofensiva en el juego, que se vio resentida sobre todo con los 2 últimos años de Aduriz en decadencia por sus problemas físicos. Mira el Madrid tras la marcha de Cristiano y eso que es un equipo plagado de figuras.
    Veremos la entrada de nuevas piezas si le dan un nuevo brío ofensivo y si Villalibre da un paso adelante.
    Eso sí, yo en lo que veo a Garitano menos flexible es en la rotación de piezas en ataque, que quizá le vendría bien a la hora de la presión.
    Cualquier equipo de nivel medio-alto como el Athletic sin grandes goleadores en el fútbol actual debe primar su fortaleza en la zaga y contar con un buen portero, como es el caso de Unai Simón. A mí me gustan los partidos fuertes y disputados, juego presión ante y en este caso equipos de ese perfil. Luego las individualidades hacen el resto sobre un trabajo colectivo.
    Parece que la gente se ha vuelto muy exquisita con el fútbol. Quizá porque no ha jugado en su vida un partido de los de antes sobre campos embarrados. Ahí si que no había exquisiteces.
    Un saludo

    Responder

Deja un comentario