Se busca el Vietto de la temporada 14/15

Vietto en su presentación con el Valencia
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Iker Silvosa

Es curioso ver cómo Marcelino es capaz de sacar la mejor versión de los futbolistas. Hechiza a sus pupilos con la magia de su experiencia y su carisma, y todo aquel que es tocado con su varita deviene un jugadorazo. Lo hemos podido comprobar este año con jugadores como Kondogbia, Santi Mina, Rodrigo, Parejo… Pese a tener esa varita mágica, Marcelino sigue siendo humano, y como buen humano, también fracasa. No todo puede ser perfecto, siempre hay una excepción que confirma la regla, en este caso es Luciano Vietto.

Luciano Vietto, una gran decepción en Valencia

El jugador argentino puso rumbo en el mercado de invierno al Valencia CF, club que había intentado su fichaje, sin éxito, las dos últimas ventanas de mercado. Quizá la llegada al banquillo ‘ché’ de un hombre como Marcelino fue el hecho determinante para la partida de Vietto hacia el Valencia. Estos dos ya habían compartido equipo años anteriores, en el otro equipo de la comunidad, el Villarreal. Vietto, bajo las órdenes de Marcelino, mostró su mejor versión aquella temporada 2014/15, anotando hasta 12 goles y siendo referencia en el ataque del conjunto amarillo. No solo enamoraron sus goles, sino su forma de jugar, su desborde, su atrevimiento. El técnico asturiano confiaba en él. Y volvió a confiar en él este invierno cuando lo llevó a tierras valencianas. Una nueva aventura, una nueva oportunidad. Después de aquella maravillosa temporada en el Villarreal, vinieron dos campañas más bien discretas, una en el Atlético y la siguiente en el Sevilla (cedido). No terminaba de adaptarse bien a las exigencias que se le marcaban. Quizá la clave era Marcelino y su varita mágica. Por eso fue al Valencia, para coger polvos mágicos de su Peter Pan. Él le enseñó a volar.

Vietto en el Villarreal, dirigido por Marcelino.

Vietto en el Villarreal, dirigido por Marcelino. goal.com

Llegó y el primer partido hizo un hattrick, incluyendo un gol de medio campo. Mestalla se asombró y se rindió a sus pies. Admiración que sería tan solo pasajera, pues los siguientes partidos su nivel no cumplía con las expectativas. Los partidos iban pasando y cada vez tenía menos minutos. La magia de Marcelino no hacía efecto. Y así hasta día de hoy. Las oportunidades que tiene Vietto para demostrar su valía son relativamente escasas y el técnico le dio un ultimátum. El Valencia tiene opción de compra por él, pero para ejecutarla, el ariete debe mostrar de qué pasta está hecho.

Vietto en su presentación con el Valencia

Vietto en su presentación con el Valencia. valenciacf.com

Hasta ahora la afición del Valencia no está para nada contenta con Vietto. Todo lo contrario, se han llevado un chasco con él. Pierde muchos balones, juega desconfiado y no produce sensación alguna de peligro. Últimamente una melodía poco gustosa le ha acompañado en sus últimos partidos. La melodía de los silbidos. En Mestalla se respira desilusión y decepción con Vietto.

4 goles en 25 partidos. Cifras impropias de un delantero. Se confiaba mucho en que Marcelino volviera a hacer de este joven futbolista un jugadorazo. No ha sido así esta vez. Veremos si finalmente el Valencia CF ejerce la opción de compra, aunque todo parece indicar que no será así. Quizá la magia de Marcelino solo sea efectiva una vez. Nadie sabe qué se ha hecho de aquel Vietto que maravillaba a todos, está en paradero desconocido. Ojalá no fuera un simple espejismo y, por el bien del fútbol, resurja. Aunque cuando lo haga, parece que ya no vestirá la zamarra blanquinegre.