Promesas en Segunda B - Iago López y Víctor Socorro

Las dos jóvenes promesas en la Unión Deportiva Logroñes

El mundo del fútbol de la Segunda División B en España es una incógnita. O mejor dicho, una amalgama de conjuntos con fuertes aspiraciones por entrar en el mundo profesional y equipos que viven en dicha categoría casi como un premio temporada tras temporada. Porque la Segunda B es ‘El Pozo’ del fútbol español. Ese lugar al que se cae desde el fútbol profesional de una manera ‘tan sencilla’ y del que se sale de una manera tan complicada. Porque de los 22 equipos que componen la segunda categoría del fútbol, cuatro, tienen la mala fortuna de descender. Pero de los 80 equipos que componen una categoría, que junta campos con categoría de primera y barrizales propios del fútbol de antaño en una misma competición, tan solo tienen la agraciada suerte de ascender cuatro equipos.

Pero cada vez hay mayor esperanza en que la tercera competición de España deje de estar en ese punto medio entre el profesionalismo y el amateurismo. Cada vez son más las medidas tomadas desde las altas esferas del organismo del fútbol español, la RFEF, por tratar de impulsar una competición que es pasto de jugadores venidos a menos con el paso de los años, de jugadores que no han tenido la fortuna de cara y las lesiones les han truncado su carrera y jugadores jóvenes que empiezan a curtirse y a ganar experiencia en este deporte llamado fútbol.

La Segunda División B, una categoría repleta de jóvenes

Son estos últimos, los jóvenes jugadores, los que son objeto de análisis en este texto. Y es que muchos tienen la fortuna de comenzar sus carreras profesionales (o casi) en equipos filiales de clubes con grandes estructuras. Siendo hasta veinte el número de conjuntos filiales que integran la competición. O, lo que es lo mismo, se puede formar un grupo entero con filiales. Algo que genera bastante debate entre los aficionados al infrafútbol que tienen que ver cómo sus equipos más modestos compiten en desigualdad de oportunidades frente a equipos que beben de presupuestos de primera división. Pero ese, es otro debate.

Lo que nos interesa son los jóvenes de la competición. Porque si decíamos que muchos viven sus primeros pasos bajo la misma estructura en la que están integrados desde sus inicios. Hay otros muchos otros que tienen que dejar atrás su zona de confort con una cesión y salir fuera de su casa para empezar a mascar piedras en esto del fútbol. Sin que eso suponga un paso atrás en sus carreras. Véanse los casos de jugadores como Sergio Reguilón o Jaime Mata, actuales lateral derecho titular en el Sevilla FC y delantero del Getafe CF. Ambos empezaron a curtirse en el fútbol de barro antes de gozar de las moquetas de primera.

Iago López, con potencial para una categoría superior

Iago López y Víctor Socorro, talento y potencial en la UD Logroñés

Y son esos jóvenes, los que se lanzan a vivir fuera del nido, los que nos interesan. Los jóvenes cedidos, los que completan las fichas sub-23 de los equipos con aspiraciones grandes al fútbol profesional y que no llegan para llenar el cupo y sí para competir y ganarse el puesto. Los que a su temprana edad se convierten en piezas vitales para sus equipos. Y en esta ocasión, me voy a centrar en dos jugadores del mismo equipo. Iago López y Víctor Socorro.

Iago López, con potencial para una categoría superior

El primero, a sus 20 años, vive ya su segunda temporada en la categoría de bronce. Lateral derecho, criado en la cantera del Girona CF, vivió su primer año en el Peralada CF (hasta este verano pasado equipo filial del Girona) donde disputó 29 partidos, con veinticinco de ellos disputados como titular y en los cuales anotó dos goles.

En esta temporada se ha ganado la confianza del entrenador y es el dueño de la banda derecha de Las Gaunas desde la jornada 3. Así, ya ha disputado como titular trece de las diecisiete jornadas hasta la fecha. El joven jugador es de esos futbolistas que son alegres de ver. Sube con mucha alegría la banda, es rápido, dobla mucho a su compañero ofensivo y cuenta con un buen golpeo de balón en los centros. Y, quizás, la parte donde más trabajo tiene por delante es en la parcela defensiva.

Cuando toca defender su parte del campo, está viviendo una continua progresión con el paso de los partidos. Al principio sufría cerrando los espacios en las transiciones y en las anticipaciones en balones laterales. Pero, como decía, está en una constante progresión. Cada vez son menos las veces que le pillan con las espaldas descubiertas, cada vez son más las veces en que por colocación y anticipación roba balones con destino al extremo zurdo.

Su proyección es alta. No sorprendería si finalmente acaba siendo un jugador de peso en categorías superiores del fútbol español o europeo. En Las Gaunas, la sombra de Sergio Reguilón es alargada. Su paso por el club dejó una huella en la afición difícil de superar. Pero en ciertas ocasiones, su estilo de juego llega a recordar al del canterano madridista. No le pierdan la pista.

Víctor Socorro, desparpajo, talento y descaro

Víctor Socorro, desparpajo, talento y descaro

El segundo en discordia, Víctor Socorro, es aún más joven. Un año menos. Para un total de 19 años. Llegado en el último día de mercado al club blanquirrojo, procedente del Real Valladolid, sus oportunidades en el conjunto riojano han sido menores. Tan solo ha participado en tres encuentros con el equipo, dos como suplente en la competición liguera y uno como titular en la primera ronda de la Copa del Rey. En sus tres participaciones, ha acumulado 89 minutos. Algo que se entiende mejor al pensar que su anterior temporada estaba disputando sus encuentros con el juvenil división de honor del conjunto vallisoletano.

Su adaptación al fútbol profesional está siendo lenta. Pero en sus minutos disputados ha sorprendido a todos los asistentes a Las Gaunas con su desparpajo, su valentía para encarar a jugadores más curtidos y su capacidad para el ‘dribbling’, así como su control de la pelota. Quizás esté aún verde para asentarse en un puesto de titular o contar con minutos en la primera plantilla de un equipo candidato al ascenso a la Liga SmartBank. Pero hay que reconocer que lo mostrado hasta la fecha, más allá de todo el trabajo y todas las piedras que aún le toca mascar, hacen apuntar a un jugador con mucho potencial.

Ahora mismo, es innegable que son dos desconocidos para los aficionados del fútbol. Pero no por ello no hay que dejar de tenerlos en cuenta de aquí a unos años. Están en el comienzo de sus carreras, ambos pertenecen a canteras de fútbol de equipos profesionales y están empezando a dar sus primeros pasos demostrando ya, de forma tan prematura, muestras de sus cualidades y su potencial.

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