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Javi Hernandez

Me gusta el fútbol y la escritura. ¿Por qué no juntar ambas aquí?

Cedidos del Chelsea

El tiempo, el espacio y la velocidad en el fútbol son las tres variables que tienen una importancia vital. Controlar el tiempo, ese superpoder ansiado por cualquier ser humano, convierte a los profesionales del deporte rey en los mejores del mundo. Por supuesto, el tiempo interno del partido, más importante que el que marca el reloj del vídeo marcador, es aquello con lo que juegan los mejores jugadores. Qué hacer en cada momento y qué acción conviene teniendo en cuenta el rival y su dinámica, la velocidad que necesita el equipo para enfriar o seguir calentando el partido o cuándo y cómo usar ese otro fútbol que no solo hace que el balón ruede.

Jorge Valdano en su libro Fútbol: El juego infinito nos habla sobre el fútbol y su evolución. “En el Mundial de Chile de 1962 un jugador corría 5,5 kilómetros por partido; veinticinco años después poco más de 9 y hoy la media está en 11,5 kilómetros”, dice Valdano, a lo que añade una observación: “En términos prácticos, significa que Pelé tenía cuatro segundos para resolver, Maradona solo dos y Messi uno o incluso menos”. Estos datos sirven como argumento a la premisa inicial: la combinación y adaptación de las tres variables tienen una importancia vital. A más tiempo, más espacio para resolver, y menos velocidad técnica y mental para hacerlo. Digamos que el fútbol se sirve de la física para construir una fórmula que lleve al éxito.

Aun así, ningún deporte, por mucho que se sirva de la ciencia para mejorar el rendimiento y tecnificar algunos movimientos, podrá ser medido al cien por cien. Intervienen los nervios, las lesiones, el entorno del que te rodeas, la suerte y otras personas que facilitan (o entorpecen) la carrera de los deportistas. Entrenadores, agentes, compañeros, presidentes, clubes…

Al final, vemos una escena en la que el protagonista deja de serlo y no puede decidir casi nada en cuanto a su futuro. En un mundo donde Raiola y Mendes deciden dónde colocar a quién, y dos clubes actúan como dos niños que intercambian cromos. El tiempo vuelve a ser protagonista en cuanto a las etapas de la proyección de un jugador. Siendo joven hay que elegir bien, no estar en un equipo demasiado grande como para no jugar nada, ni estar en un equipo demasiado pequeño en el que no hay exigencia.

La solución a todos esos diamantes sin pulir es, en muchas ocasiones, una cesión a otro club. Las cesiones son acuerdos que benefician a las tres partes si se escoge bien. El equipo de origen da los minutos necesarios a su joven estrella, el equipo de destino consigue un muy buen jugador, aunque inexperto, y el jugador consigue las oportunidades suficientes para demostrar de qué material está hecho.

Cedidos del Chelsea. Roman Abramovich, dueño del Chelsea, en un partido de su equipo en Stamford Bridge.

Cedidos del Chelsea. Roman Abramovich, dueño del Chelsea, en un partido de su equipo en Stamford Bridge.

Un club que tiene una política de cedidos única en el mundo es el Chelsea. Vemos como año tras año prefiere ir colocando a los jóvenes de la academia o los que ficha en el mercado en equipos de la Championship, Francia, Italia, España o Alemania, en lugar de venderlos sin darles ninguna oportunidad. Tal es este número de jugadores cedidos que con 35 supera los 22 con los que Conte ha conseguido ganar la Premier este año.

Todos ellos vuelven en este verano en busca de una oportunidad en la plantilla. Teniendo en cuenta las ya ventas de Begovic, Atsu, Cuadrado y Solanke, así como la retirada del capitán John Terry, Conte se verá con el dilema (aunque tiene claro a quién quiere y a quién no), de formar una plantilla de 23 o 24 jugadores de entre 52 futbolistas. La dificultad para los jugadores que vuelven de esa cesión está en que no van a quitarle el puesto a Courtois, Hazard, Azpilicueta, Marcos Alonso o Willian. 

La solución, vuelve a ser la misma que la temporada anterior, probar suerte en otro equipo para volver en el verano de 2018, probablemente en la misma situación que la que viven hoy en día. Esto nos hace preguntarnos si de verdad esa política de cesiones masivas es una apuesta por la cantera, ya que, por ejemplo, ante la salida de Diego Costa, es difícil ver a Traoré o Remy sustituirlo.

Cedidos del Chelsea. Kevin de Bruyne en su etapa en el Chelsea.

Cedidos del Chelsea. Kevin de Bruyne en su etapa en el Chelsea.

Cedidos del Chelsea: grandes fracasos

Esto no quiere decir que su proyección sea mala, de hecho, algunos nombres que formaban parte de estas cesiones del Chelsea han conseguido asentarse en el fútbol profesional y ser objeto de deseo de media Europa. El lado negativo, que lo han conseguido lejos de Stamford Bridge. Kevin de Bruyne, pieza clave para Guardiola en su City, Romelu Lukaku, el mejor delantero de la Premier este año, por detrás de Kane, o Juan Guillermo Cuadrado, traspasado el pasado mayo de forma oficial a la Juventus tras su buena temporada.

Cedidos del Chelsea: grandes éxitos

No todo son fracasos en esta estrategia deportiva. Victor Moses llegó a Londres en el verano de 2012, con dos buenas etapas en el Crystal Palace, por aquel entonces en la Championship, y el Wigan Athletic, por aquel entonces en la Premier. El conjunto ‘blue’ lo fichó con tan solo 22 años y le hizo pasar por tres cesiones consecutivas en el Liverpool, Stoke y West Ham, para repescarle este año. La temporada de Moses ha sido buena, sobre todo desde el descanso del enfrentamiento liguero contra el Arsenal en la primera vuelta, cuando Conte decide cambiar el esquema a un 3-4-3, y Moses adquiere un papel fundamental en el carril derecho.

Otro gran éxito es el de Thibaut Courtois, que fue fichado por el Chelsea desde el Genk por 8 millones de libras, una ganga tras ver en lo que se ha convertido. Tras sus consecutivas cesiones en el Atlético de Madrid, en una etapa fructífera para el club rojiblanco (Liga, Copa, Europa League, Supercopa de Europa y 2 Zamoras), volvió a Londres como uno de los mejores porteros del mundo.

Cedidos del Chelsea. Courtois para un balón en un partido de liga.

Cedidos del Chelsea. Courtois para un balón en un partido de liga.

Cedidos del Chelsea: 4 nombres actuales destacados

Pero echando una vista hacia el futuro y leyendo y releyendo la lista de cedidos hay seis nombres a destacar: el primero de ellos es Loïc Rémy. Destacable no por su carácter futurible; ya que tiene 30 años y seguramente salga del Chelsea a un equipo Premier donde todavía tiene mercado. Si lo ponemos como uno de los nombres de la lista es por peculiaridades como la edad o los títulos conseguidos. Internacional con Francia y campeón de Ligue 1 en 2007 con el Lyon. Muchas expectativas que han quedado sin satisfacer.

Otros dos nombres que hay que tener en cuenta son Tomáš Kalas y Andreas Christensen. Los dos son centrales y los dos son muy jóvenes. Kalas tiene 24 años y Christensen 21. El primero de ellos, internacional en las categorías inferiores de la República Checa, ha jugado cedido en el Fulham, donde ha sido titularísimo en el centro de la zaga; todavía puede buscar otra cesión dada su juventud y progresión, pero se acerca al límite del traspaso tras su buena temporada. Por el contrario, Christensen tiene aún todo el tiempo del mundo para formarse, pero tiene más opciones que Kalas para quedarse en un futuro. Ha jugado mucho y bien en el Gladbach este año y, dada su juventud es una de las apuestas futuras del Chelsea.

Otro jugador importante es Bertrand Traoré, que ha formado parte de la plantilla jovencísima de un Ajax que ha vuelto a enamorar en Europa. Extremo derecho o delantero, es un jugador muy potente y con gol, aunque aún es pronto para hablar de un delantero al nivel del Chelsea, lo más probable es que busque una nueva cesión. Quizá esta cesión vuelva a ser en Holanda (pasó también por el Vitesse), aunque debería empezar a jugar en Inglaterra, en un buen equipo de la Championship, sobre todo para adaptarse a la competitividad que ofrece siempre Inglaterra.

Cedidos del Chelsea. Nathan Aké en un partido en Stamford Bridge a lo largo de esta temporada.

Cedidos del Chelsea. Nathan Aké en un partido en Stamford Bridge a lo largo de esta temporada.

Aunque su cesión terminó en el mes de enero, la última joya es Nathan Aké. El neerlandés juega de central y tendrá hueco el año que viene en la platilla. Además, con ese esquema de tres centrales con Conte en los que, salvo salidas, parecen claros para la titularidad Cahill, Azpilicueta y David Luiz, podría luchar con Zouma por ser el cuarto central. Su última cesión en el Bournemouth no fue lo que se esperaba; pero la salida de Terry deja un hueco que el central de 22 años puede llenar.

A pesar de todo esto, en el fútbol más cantidad, no es más calidad, y a veces es mejor centrarse en formar la mitad de jugadores para que salgan el doble de chicos hacia delante. Dentro de cinco años volveremos a este mercado de verano; y miraremos cuántos han sido capaces de llegar al primer equipo, de momento, solo les queda trabajar.